AMAI ha cambiado el algoritmo de medición conocido como Regla AMAI con el propósito de simplificar su aplicación y mejorar su confiabilidad y validez, lo que se logra buscando por una parte herramientas y modelos estadísticos más eficientes y detectando variables con cada vez mayor capacidad de discriminación o clasificación.

 

La Regla AMAI se simplificó al cambiar el algoritmo jerárquico que se utilizaba en un principio por un sistema de puntos más fácil de calcular y de aplicar directamente en campo.

 

La validez de la Regla AMAI se incrementó proponiendo una definición conceptual al identificar cinco dimensiones que estructuran y definen el concepto de Nivel Socioeconómico. Estas dimensiones son: espacio, salud e higiene, comodidad y practicidad, conectividad, entrenamiento dentro del hogar y planeación y futuro.

 

Así mismo se mejoró la confiabilidad al encontrar una mejor asignación de los niveles y mejorando la correlación con el ingreso. En particular se buscó:

a) Revisar la relevancia de las variables e indicadores incluidos, en especial aquellas que en los últimos años se convirtieron en constantes y que por tanto perdieron su poder de discriminación entre niveles, como la videocasetera, el horno de microondas y el material del piso de la vivienda;

b) Cambiar la asignación de un método determinístico por uno probabilístico. Pasamos de un algoritmo que asignaba directamente por un árbol de decisiones a un método de puntos. Este nuevo método asigna el nivel de acuerdo a la suma de los pesos de todas las variables y por tanto permite una mejor clasificación; y

c) Buscar una metodología que permitiese comparar la clasificación de AMAI con la clasificación de otros países y otros indicadores macroeconómicos. La clasificación por puntos permite una mejor decodificación entre Reglas.