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Don César Ortega

Antes que nada, quiero agradecer, –de todo corazón–, a la AMAI por este reconocimiento: mi querido Óscar, a ti y a todo tu Consejo Directivo muchas gracias por esta distinción que tanto me honra; y a todos ustedes aquí presentes muchas gracias también por la gentileza de acompañarme en este momento tan feliz y especial en mi vida.

7 cesar ortegaFue hace 56 años, –en 1961–, cuando de la nada y con un capital de diez mil pesos emprendí la aventura de organizar BIMSA, sin contar con socios y tan solo con mis ideas. Tenía poco más de un año de haberme casado con mi querida esposa, —aquí presente—, Milagros de la Roquette, quien ha sido no sólo mi compañera, sino también gran fuente de inspiración y apoyo fundamental a lo largo de mi carrera.  En aquel tiempo, mi primer hijo César tenía solamente un mes de nacido; Mili mi hija le seguiría unos años después. Sin duda mi familia ha sido siempre mi gran motivación.

Yo provenía de trabajar, durante quince años, en una compañía constructora llamada CYR Construcciones, en la que había comenzado doblando planos hasta llegar a ser el asistente de un socio que manejaba las Relaciones Públicas de la empresa. Por extraño que parezca, fue investigando nuevos proyectos de construcción donde me di cuenta que la información era un producto muy escaso y valioso, y que en nuestro país brillaba por su ausencia.

Esta experiencia de trabajo junto con mis estudios de Relaciones Industriales en la Ibero, -de la cual formo parte de su primera generación-, fueron los factores que me animaron a fundar mi propia empresa de investigación de marcados, actividad que en aquellos años era prácticamente inexistente en nuestro país. La bauticé con el nombre de Buro de Investigación de Mercados de donde surgió en acrónimo BIMSA, que derivaría en una marca muy conocida en nuestro mercado y con la que se nos asocia desde aquel tiempo.

Comenzamos investigando nuevos proyectos de inversión en el sector de la construcción y al poco tiempo nuestra capacidad e infraestructura se adaptó para hacer estudios de mercado con información básica para una gama productos de consumo.

Hacia finales de la década de los sesentas lanzamos el primer mapa mercadológico y con ello contribuimos de manera fundamental al análisis segmentado del comportamiento del consumidor mexicano, dando también un primer paso, modesto si ustedes quieren, hacia la estandarización en la definición de los niveles socioeconómicos en México. Cabe destacar que esta labor ha sido magníficamente consolidada y se mantiene vigente gracias a los esfuerzos de la AMAI y, a la buen fe y actitud colaborativa de muchos de sus asociados.

La década de los setentas fue para nosotros de consolidación y crecimiento; en esos años nuestro presidente, Óscar Balcázar, trabajaba con nosotros. Esos años ampliamos también nuestros servicios de información para la industria de la construcción, incorporando productos sobre precios y costos unitarios, mismos que seguimos comercializando en Bimsa Reports.

La de los ochentas se caracterizó por ser una década muy complicada para BIMSA; de lo que se trataba en esos años era de mantenernos a flote en un México convulsionado por las recurrentes crisis económicas. Pero ciertamente es en las crisis donde se demuestra de qué estamos hechos.Fue en los ochentas y principios de los noventas donde se nos ocurrieron proyectos innovadores y donde nos trazamos objetivos que serían alcanzados unos años más tarde, por supuesto gracias a la contribución y decidida participación de nuestros colaboradores de aquellos años, algunos de ellos aquí presentes.

A partir de la década de los noventas dio inicio un proceso de cambio generacional en BIMSA con la entrada de César mi hijo a dirigir el negocio, con su ímpetu y mi experiencia logramos una transición que se tradujo en una historia de éxito, que felizmente trascendió el puro ámbito de los negocios.

Los años noventas fue también para nosotros la década de las asociaciones estratégicas con empresas de Estados Unidos y Canadá en el campo de la industria de la construcción y con la francesa Ipsos en el terreno de la investigación de mercados, con ellos establecimos una estupenda sociedad en partes iguales que duraría hasta el 2006.

Mi trabajo siempre fue mi pasión, tuve la fortuna de conocer a gente excepcional gracias a mi profesión.  Hoy día sólo puedo darle gracias a Dios y a la vida por haberme permitido dedicarme a esta noble actividad, que sin duda ha contribuido a que los mexicanos tengamos mejores productos y servicios y a las empresas a enfocar sus esfuerzos en que así se mantenga.

Nuevamente muchas gracias a la AMAI; Óscar abrazo para ti.